¿no tienes confianza en que puedas ganar dinero haciendo lo que te gusta porque crees que puedas cobrar por ello?
¿Se te ocurre que puedes empezar un negocio y cobrar por lo que tú sabes hacer pero en el fondo dudas?
De cierta forma crecimos pensando que para ganar dinero hay que sufrir y nos cuesta trabajo pensar que además de poder pasar nuestros días haciendo lo que nos gusta alguien más nos puede pagar por ello.
Para poder entender cómo los demás pueden pagarnos por hacer lo que nos gusta pensemos cómo es que nosotras felizmente pagamos a los demás por hacer lo que les gusta y estaríamos dispuestas a pagar a mucha gente más si nos diera servicios como los que deseamos. ¿le pagarías a alguien por cumplirte tus deseos?
Por ejemplo: felízmente le pagas a un cantante por ir a su concierto, a tu estilista por cortarte el pelo, a tu maestra de yoga. Así hay muchísimas personas que pagarían por lo que tu puedes ofrecer. Además al ser tu pasión tú sabes qué es lo que la gente necesita, qué se puede hacer mejor de lo que ya existe en el mercado. El dinero fluye cuando algo está siendo hecho especialmente, la voz se corre y más personas quieren tenerlo.

